Un 14 de mayo || Memorial de la masacre del río Sumpul
La exposición «Un 14 de mayo: Memorial de la masacre del río Sumpul» propone retejer la desmemoria con las fibras de las artes y la arquitectura. Creada como un esfuerzo colectivo, estuvo abierta al público desde el 11 de julio al 30 de agosto en el Centro Cultural de España en El Salvador.
El 14 de mayo de 1980, las Fuerzas Armadas de El Salvador y grupos paramilitares asesinaron brutalmente a más de 600 civiles indefensos en Las Aradas, Chalatenango. Este evento, conocido como la masacre del río Sumpul, contribuyó a precipitar la guerra civil que duró 12 años. En 2024, la Asociación Sumpul, que representa a los sobrevivientes y familiares de las víctimas, continúa la lucha por el reconocimiento y la adecuada conmemoración de las más de 70 masacres perpetradas en la región durante la guerra civil. El trabajo de la memoria sigue siendo esencial para las comunidades involucradas.
De esa necesidad y entretejiendo artes y arquitectura, surgió la exposición «Un 14 de mayo: Memorial de la masacre del río Sumpul». La muestra presentó dibujos arquitectónicos, maquetas a escala, pinturas, cerámicas, bordados, grabados en linóleo, trabajos de investigación, documentación y testimonios en video, que contextualizan la visión del memorial y que integran proyectos artísticos y pedagógicos.
Fotografías de documentación de la exposición: René Figueroa y Harold Fallon
Al diseño de «Un 14 de mayo» contribuyó la Escuela de Artes de la Universidad Nacional de El Salvador que, inspirada por el proyecto, dirigió talleres de arte centrados en la historia de la masacre y el memorial. Por su parte, el Departamento de Organización del Espacio de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) colaboró a través de la realización de maquetas.
La muestra continúa los esfuerzos realizados en la construcción del memorial de la masacre del Sumpul, resultado de la iniciativa internacional Memoria Sobreviviente en El Salvador de la Posguerra, una colaboración entre la Asociación Sumpul, arraigada en las comunidades de Chalatenango, con la academia, especialistas en investigación, arquitectas y arquitectos, artistas y otras voces colaboradoras en El Salvador, Bélgica y Canadá.
De hecho, esta muestra complementa la exposición sobre el «Memorial de la Masacre del Río Sumpul» organizada en el marco del Día de Romero en la KU Leuven, universidad en la ciudad belga de Lovaina. Alojada en el KADOC, el Centro de Documentación e Investigación sobre Religión, Cultura y Sociedad, esa exposición reflejaba el íntimo compromiso de la KU Leuven con la teología de la liberación, ilustrado con el doctorado honoris causa otorgado a monseñor Óscar Arnulfo Romero en 1980.
La exposición está coproducida por el Consejo de Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades de Canadá (SSHRC), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo El Salvador (PNUD), las universidades KU Leuven y UCLouvain (Bélgica), la Western University (Canadá), la oficina belga de arquitectura AgwA, el Centro Cultural de España en El Salvador, la Universidad de El Salvador, el Museo de la Palabra y la Imagen y la Asociación Sumpul.
Tras su paso por el Centro Cultural de España en El Salvador, «Un 14 de mayo» se trasladó al Centro de Arte para la Paz de Suchitoto, donde estuvo abierta al público del 19 de octubre de 2024 al 30 de enero de 2025.

Exposición y museografía || Lourdes Calero, Harold Fallon, Camila Fallon, Evelia Macal, Miguel Mira, Thomas Montulet y Antonio Romero
Arquitectura || AgwA y Evelia Macal
Estatua y Memorial de cerámica || Universidad Nacional de El Salvador (Escuela de Artes), Lourdes Calero, Miguel Mira y Luís Galdámez
Coordinación del proyecto del Memorial || Asociación Sumpul, Felipe Tobar y Teófilo Córdova
Iniciativa de investigación || Memoria Sobreviviente en El Salvador de Posguerra
Coordinación de la obra || Roberto Urbina + AgwA
Memoria de la arquitectura || Arquitectura de la memoria
La exposición presenta documentos arquitectónicos elaborados durante las diferentes fases del Memorial de la masacre del río Sumpul, desde los primeros bocetos hasta los detalles para realizar la obra de construcción. En mayo de 2025 se concluirá un mural como cierre de este Memorial.
Universidades || Arte y arquitectura
La exposición presenta diferentes obras y documentos fruto de colaboraciones pedagógicas realizadas entre 2022 y 2024 que involucraron a la Escuela de Arte de la Universidad de El Salvador (UES), la Facultad de Arquitectura de la KU Leuven y de la UCLouvain (Bélgica), el Departamento de Organización del Espacio de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) con la Asociación Sumpul, personas sobrevivientes, arquitectos, artistas y miembros de las comunidades.
El linograbado, la instalación de piezas de cerámica, el video y las composiciones de mapas, bocetos arquitectónicos, dibujos y notas enlazan la documentación histórica, geográfica y humana con la construcción poética de la memoria.


Linograbados creados entre 2022 y 2024 por estudiantes de la Escuela de Artes (Universidad de El Salvador), bajo la supervisión del profesor Miguel Mira, tras escuchar a sobrevivientes de la masacre del río Sumpul. Estas obras, que ilustran diferentes aspectos de la masacre, se enlazan visualmente con los carteles utilizados en campañas de sensibilización y solidaridad internacional durante el conflicto armado.
Quitarle el agua al pez. Instalación de cerámica y organza (Darling Arriola, 2024, con la supervisión de Lourdes Calero, Escuela de Artes de la UES). Las 60 piezas de lasca, dispuestas sobre organza azul, aluden a las escamas de un pez en las aguas del río Sumpul. La estrategia de aniquilación de la población civil para debilitar a los movimientos guerrilleros en gestación se conocía como «quitarle el agua al pez».
Punto de partida. Instalación de cerámica, lana roja y vela de cera (Wendy Aguirre, 2024, con la supervisión de Lourdes Calero, Escuela de Artes de la UES). Cuatro lascas, semejantes a los ladrillos del piso en el Memorial de la masacre, conforman una cruz que identifica el lugar sagrado. Las 44 puntadas de hilo rojo simbolizan el pasar de los años (44 en 2024) y la vela evoca los rituales que honran a las víctimas.

La Guinda, Memoria de almas inocentes. Instalación de cerámica (Antonio Lara, 2024, con la supervisión de Lourdes Calero, Escuela de Artes de la UES). Al modo de un montículo sobre una tela, 60 máscaras de cerámica de pequeño formato hacen presentes a las 600 víctimas de las masacre del río Sumpul.
El impacto de la Masacre del Sumpul || Testimonios que tejen un contexto
«Un 14 de mayo» no podría entenderse sin los testimonios que permiten una profunda exploración de la Masacre del Río Sumpul, que subrayan su importancia histórica y que iluminan la persistencia en la lucha por preservar la memoria frente a la negación.
Los bordados que elaboran el dolor y la resiliencia de la comunidad, el dibujo conmovedor del sobreviviente de la Masacre Felipe Tobar, la fotografía de la primera conmemoración posterior a la guerra, así como la imagen tomada con dron del memorial por Shawn Robertson, la foto de la placa conmemorativa original y la declaración oficial de Las Aradas como sitio de patrimonio cultural son piezas que, juntas, ofrecen una narrativa poderosa de la masacre y de su impacto duradero.
A esa conexión entre el pasado, el presente y el futuro también se suman proyecciones fotográficas, videos y dos instalaciones cerámicas: Altar maya, que conecta la fragilidad de los altares ancestrales con las conmemoraciones de la masacre, y Memoria de mano en mano, que resalta la evolución de la memoria colectiva y personal sobre un hecho traumático e impune.


Bordado: Masacre del río Sumpul. Detalle de manta bordada, creada por el colectivo de mujeres Tejiendo Amistad Adult@ Mayor Guarjila (2022-2023), con el apoyo del Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI) y Teresa Cruz.

Altar Maya. Instalación de porcelana y elementos vegetales (Evelia Macal, 2024). Las piezas en porcelana —hechas a partir de moldes de frutas como morro, tecomate, tamarindo y copinol, recolectadas durante las caminatas hacia el sitio de Las Aradas— se inspiran en los altares ancestrales que se utilizan en las conmemoraciones de la masacre del río Sumpul.
La obra anhela capturar la fragilidad de la composición efímera de estos altares que conectan la memoria histórica con las tradiciones ancestrales.


Sobrevolando Las Aradas. Instalación fotográfica a partir de la imagen aérea tomada durante la conmemoración de la masacre del río Sumpul en 2024 (Shawn Robertson, 2024, y AgwA [Harold Fallon y Thomas Montulet]).


Memoria de mano en mano. Instalación cerámica con réplicas de las placas del Memorial de la masacre del río Sumpul (Evelia Macal, 2024).
Estas placas muestran nombres incompletos, como «Noemy» o «Víctima desconocida de 30 años», que están cubiertos con impresiones de plantas, tierra y óxidos para simbolizar el paso del tiempo por la imagen de un ser amado desaparecido.
La participación viva || Símbolos y alegorías
En el centro de la exposición «Un 14 de mayo», 16 pupitres escolares hacen presente los numerosos talleres y asambleas participativas que la Asociación Sumpul ha realizado en el Centro de Formación de San José Las Flores, en Chalatenango. La disposición en círculo de estos pupitres ―que todavía son utilizados por las comunidades para sus procesos de organización, actividades y conmemoraciones del Colectivo de Memoria Histórica de Chalatenango― refleja el principio igualdad y de organización horizontal.
De este tipo de talleres participativos con sobrevivientes surge también el Anteproyecto del mural del Memorial de la masacre del Río Sumpul (parte derecha superior de la imagen). Esta pintura acrílica sobre lienzo es una representación alegórica de la masacre, pero detallada en su contexto histórico y geográfico (Colectivo Matiz, formado por Isabel Orellana, Daniel Ortega, Tomás Henríquez y Griselda Reynado, 2024).

La huella del Río Sumpul, una historia que pide no ser olvidada
Revista Escultural (30 de agosto de 2024)
Escucha aquí la conversación que mantuvimos con los arquitectos Evelia Macal y Harold Fallon (del estudio de arquitectura AgwA y la KU Leuven, Universidad de Lovaina, Bélgica) y con la artista Lourdes Calero (catedrática de cerámica de la Escuela de Artes de la Universidad de El Salvador) en el programa Herzio Cultureta de La Radio Tomada el 9 de julio de 2024.



