Hasta que canta el gallo

El canto del gallo marca la hora en Santa Marta. Antes de que se abran los primeros párpados, el canto matutino del pájaro se une a la primera luz del día. Al principio de forma escasa, la acción del tiempo se escucha con el aumento del conjunto de amapolas. Esta sinfonía se desvanece y los habitantes se despiertan. Sus voces se hacen más fuertes. Los escuchamos.

La acción humana cotidiana baila con los ritmos de las lluvias y queda marcada por este canto que despierta, alarma, perdura. Los gallos estaban allí, entonces, no lo sabemos. Los esperábamos de nuevo en 1987. Se dice que ya no se escucha por costumbre. Y si se detuviera, ¿Qué dejaríamos de escuchar?

Los habitantes de Santa Marta durante la guerra civil entre 1980 y 1992, desde las masacres hasta los acuerdos de paz, construyeron una sólida estructura comunitaria. Esta estructura se ha mantenido parcialmente desde entonces, especialmente con la creación de varias organizaciones muy importantes en la región, pero también a nivel nacional, como Radio Victoria o ADES-Santa Marta. Estas organizaciones, nacidas de una voluntad común de apoyarse mutuamente y de reconstruir nuevas posibilidades, han visto cómo sus luchas se han convertido en ejemplares durante las dos últimas décadas, especialmente en su participación contra la minería y en la planificación de la distribución del agua en las casas del cantón.

Las historias recientes tienen algunas de sus fuentes en el pasado y los gallos cantan juntos en el silencio de la costumbre de que el día está a punto de amanecer. Las personas que escuchamos por orden de aparición; Emmety Pleitez, Rosa-Layne Hernández, Vidalina Morales, Alfredo Leiva Avilés, Luz María Leticia Membreño, Ever Hernández.

Hasta que canta el gallo

AGRADECIMIENTOS// Leticia Membreño, Vidalina Morales, Yeni Membreño, Norma Membreño, Elba Membreño y Familia Membreño, Luz María Rodríguez, Silvestre Rodríguez, Alba Laínez, Alfredo Leiva, Rosa-Layne Hernández, Gehovani Hernández, Antonio Pache, Digna Martínez, Alonso Cabrera, Karla González, Mirna Pacheco, Asiria Artiga, Estely Bolaños, Ever Hernandez, Cruz Velis, Creydi Leiva, Antonia Recinos, Blanca Hernández, Miguel Ayala, Wilber Hernández, Omán Hernández, Alirio Napoleón Hernández, Reyna Navarrete, Sandra Velis, María Rivas, Yohalmo Dolores, Ernestina González, Magali Hernández, Elena Morales, Daniel Saragoza, Namer Golan, Malika Louve y mi familia. Sin olvidar a toda la gente del Centro Cultural de España, al Instituto Francés y a las personas que han ayudado a lo largo de este proyecto.

Cartografías Líquidas es un proyecto del cluster EUNIC El Salvador, asociación integrada por los institutos culturales europeos con presencia en El Salvador: el Centro Cultural de España en El Salvador, la Alianza Francesa en El Salvador y la Sociedad Dante Alighieri, con el apoyo de la Delegación de la Unión Europea en El Salvador, el Laboratorio de Aceleración del PNUD en El Salvador, el Foro Cultural Salvadoreño Alemán, ADES Santa Marta, Plataforma Global y Asociación la Canasta Campesina.

El CCESV/lab es un espacio virtual de pensamiento, creación e innovación del Centro Cultural de España en El Salvador.

Este espacio nace como una extensión natural de nuestro trabajo de promoción y fortalecimiento de la cultura y está concebido como un espacio de encuentro, diálogo y debate, para fortalecer la investigación, el análisis y el pensamiento crítico.

El CCEVS/lab se plantea como un lugar de creación de redes y de nodos de encuentro entre los agentes culturales de El Salvador, España e Iberoamérica, siempre para posicionar la Cultura, en su dimensión vinculada al desarrollo, como un aspecto esencial y un bien común necesario de nuestra sociedad para poder imaginar y proyectar un mundo futuro más justo, igualitario y sostenible.

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El Centro Cultural de España en El Salvador (CCESV) abre sus puertas al público en 1998. Desde entonces se ha convertido en uno de los referentes de la cultura, del arte, del desarrollo y la libertad de expresión en San Salvador. Es, además, un importante agente cultural para el intercambio y el diálogo a nivel centroamericano e iberoamericano, ofreciendo alternativas para luchar contra las desigualdades y a favor de la identidad, la memoria y la diversidad.

Desde 2001 se buscó la descentralización de actividades, efectuando exposiciones, conciertos y teatro en otras ciudades del país. Ese mismo año se realizó la ampliación del Centro con obras de adecuación y construcción de una segunda planta.

Situado en la Colonia San Benito en San Salvador, el CCESV dispone de un espacio de una sala multiusos para exposiciones y actividades, una radio on line y una mediateca; además de un patio exterior para actividades al aire libre.