El nombre de las bandas prometía una noche de ruido, fuerza y libertad. Y sí, así fue. Dos propuestas que parten de diferentes puntos del rock, pero que comparten el instinto creativo y la expresión directa, coincidieron en el escenario 2024 de A2Bandas el pasado 28 de junio: Incendios y Okupas.
La noche fue inaugurada por Incendios, una formación que retoma toda la disonancia del noise, el garage, el grunge y el post-hardcore. Iniciaron en 2019 y, con solo tres integrantes, generan el estruendo de una orquesta completa de distorsión. Tanto fue así que la respuesta inicial del público fue mantenerse a distancia preventiva, la cual se fue disolviendo poco a poco hasta culminar en una unión completa con la banda que eliminó la frontera del escenario.
Las canciones del primer bloque, como Estridencia, Fractura y Título censurado, no solo hicieron patente las atmósferas y paredes de ruido que es capaz de crear el power trío conformado por Raquel Murcia, Kevin Martínez y Mario Rivas, sino que también ofrecieron razones de sobra para catalogarlos como una de las propuestas musicales más interesantes del país en la actualidad. Incendios no se limita a la disrupción estética, ya que también rompe en sus letras, con mensajes y denuncias directas. En medio de un ambiente que evade los temas políticos locales, ellos deciden ir de frente.
Este ambiente social tenso sobre el que expresarse y opinar tampoco resulta ajeno para quienes fueron los invitados de la noche: Okupas. Esta banda, aunque su nombre es contestatario, ofrece un camino musical más cercano al rock latino, especialmente al argentino. Hace unos meses, sus integrantes se vieron envueltos en una polémica al responder con sarcasmo una pregunta política. Los ataques y los respaldos no se hicieron esperar. Sin embargo, la banda respondió de la mejor forma posible, en sus propios términos, a través de la canción más punk de su catálogo: La patrulla.
En la noche del A2Bandas con Incendios, La patrulla de Okupas se convirtió en uno de los grandes momentos del show, en el que los límites se desdibujaron: músicos entre el público y público entre los músicos, en una especie de fiesta y oda a la libertad de expresión.
Si Incendios es una banda de la movida más under e independiente de El Salvador, podríamos decir que Okupas está en las antípodas, con al menos tres canciones exitosas en una de las principales radios juveniles del país. Sin embargo, en estas tierras casi todas las propuestas navegan como independientes, ya que no existe una industria musical formal para la música local, y menos para la alternativa. Así que la mayor diferencia entre ambos proyectos es la vocación sonora —unos, directamente subterráneos, y los otros, de vocación pop—, aunque esa noche las diferencias se fusionaron sin problema en canciones como Pánico o Dos caras.
El momento de la fusión transcurrió entre el caos y la camaradería, que era el escenario deseado con ese junte. Los integrantes de Okupas —Carlos Mendoza, Javier Valle, Mateo Galeas y Eduardo Castro— aportaron mayor vitalidad al concierto. Luego, como si se quisieran cargar las balas más letales para el final, Incendios recorrió el último tramo con temas como Seguridad nacional, Perros del gobierno y Patria. Un viaje directo que culminó de la mejor forma posible, con un montón de feedback y ruido como despedida.
Para quienes buscan emociones nuevas, esa noche fue un gran ejemplo de que a estas bandas hay que escucharlas en las plataformas digitales, pero, sobre todo, hay que disfrutarlas en vivo para comprender plenamente su propuesta.