El proyecto A2Bandas del Centro Cultural de España en El Salvador es, sin duda, uno de los más interesantes y variados dentro de la escena musical salvadoreña y este año 2024 tuvo un inicio lleno de energía y juventud. De abrir esta temporada se encargaron, el viernes 22 de marzo, los Okupas, junto con Gabriela Triste como invitada.
Okupas, una banda nueva y joven, ha salido recientemente al mercado con su sencillo Vámonos, que está sonando en las radios nacionales de corte juvenil. Tienen dos sencillos más, lanzados entre el 2023 y el 2024 en las plataformas digitales. Se trata de un grupo de músicos jóvenes que tocan rock con un sonido marcado, que nos recuerda a las bandas argentinas de los años setenta y ochenta.
Llega la hora de iniciar concierto, con las palabras de bienvenida del director del Centro Cultural de España, Álvaro Ortega Santos. Ya todo está listo para comenzar, pero la banda no entra al escenario. Por alguna razón no están completos. Podríamos pensar que la juventud trae cierta irreverencia implícita con la puntualidad necesaria de estos eventos. Unos minutos después suben al escenario los miembros faltantes de la banda. En el lugar ya se encuentran algunos seguidores, sus familiares, amigos, padres y público en general.
El concierto arranca con fuerza y altas dosis de energía y el público baila al ritmo de las canciones. Los Okupas — formados por Carlos Mendoza y Javier Valle como guitarristas y vocalistas, Mateo Galeas como bajista y vocalista y el baterista Eduardo Castro— tocan varios temas originales y llega el momento de invitar al escenario a Gabriela Triste, la artista con la que van a compartir la propuesta de esa noche. Gabriela Triste, cantante de pop, emergió después de su canción Frusti se volviera viral en las plataformas digitales, al punto de que fue tomada en cuenta en la sincronización de la serie Gentefied de Netflix. Resultó agradable escucharla junto a una banda, pues al inicio de su carrera como solista solía cantar con pistas musicales en sus presentaciones, así que esta novedad supuso un punto a favor para ella.
Juntos interpretaron Vámonos, el primer sencillo de Okupas y el tema que los ha hecho sonar en las radios del país. Si bien la idea de A2Bandas es mezclar artistas para fusionar conceptos y crear nuevas versiones de su música, hay que tener cuidado en este proceso y pensar bien qué temas modificar y cuáles conservar. La nueva versión conjunta de Vámonos, menos energética y pegajosa que la original, la volvió algo menos llamativa; aun así, los asistentes la corearon. La conexión entre el público y la banda es muy buena. Por un lado, la gente sintonizó con los temas y, por otro, los músicos tuvieron buen acople como banda. Se nota la disciplina de ensayo porque suenan bien.
Como segunda canción interpretaron un tema de Gabriela en versión cumbia. Que la cumbia esté de moda entre los jóvenes es un arma de doble filo. Al ser un ritmo tropical pegajoso, pueden subestimarlo y creer que pueden tocarlo como sea. Y eso fue lo que sucedió. Sin embargo, en nuestro país la cumbia tiene un largo linaje y ha creado una escuela asentada que forma parte de nuestra cultura y, por lo tanto, hay que respetarla. Si querían incursionar en ese género, creo que podrían haber hecho algo más elegante y respetuoso, pero en este caso la interpretación de la banda no fue la mejor, hasta parecía que se aproximaban al tema de forma cómica o burlesca, con solos de percusión innecesarios que creaban desorden en el escenario.
La intervención de Gabriela Triste mostró una evolución interesante en su proyección artística. Okupas siguió presentando su material, con algunos covers de rock argentino y temas inéditos de su autoría.
A medida avanzó el concierto empezaron a asomar las actitudes de la juventud musical. El volumen se volvió demasiado fuerte y estridente, hasta el punto de que algunos de los asistentes salieron por un momento del lugar para descansar sus oídos. También se notó el cansancio y la falta de técnica vocal, pues ya el vocalista no lograba llegar a las notas. Esto sucede cuanto la euforia de estar presentándose en un concierto pasa sobre la música, que es a lo que la gente llega.
Okupas es un proyecto joven, y de jóvenes, que todavía tiene camino que recorrer para entender que la música no es solo actitud y relajo, como diríamos en nuestro país, y que hay que respetarla como tal. Al respetar la música respetamos al público que llega a escucharnos. Tienen una propuesta interesante que, bien dirigida y mejor disciplinada, puede lograr abrirse camino en la escena musical que, por el momento, consume demasiado producto prefabricado y que necesita de esa energía, controlada y bien manejada, que presentan en su propuesta.
En conclusión, Okupas cuenta con la materia para llegar a ocupar un puesto en la escena nacional; solo necesitan un poco de orden y guía para lograrlo. ¡Buen concierto!